Etiquetas

, , ,

@KaremBarratt

pad

Si ya se, el titulo esta como raro, no?  Pero si no lo han visto, pronto lo verán, ya sea en Facebook, Twitter o Noticiero Digital: un micro gubernamental sobre cómo hacer toallas femeninas reusables. Las reacciones que he visto hasta ahora en los diversos medios sociales es la misma: horror de horrores, retraso, enfermedad, a eso vamos a llegar, que fastidio con estos chavistas, a quien se le ocurre algo tan asqueroso? Pues, yo aquí, jugando al abogado del diablo, les voy a decir a quien: a muchas empresas de tipo ecológico, que venden productos “verdes” no contaminantes y, me atrevo a decirlo? Reusables. En Reino Unido puedo mencionar a Lunapads (http://lunapads.co.uk/) Honour Your Flow (http://www.honouryourflow.co.uk/) y Earthwisegirls (http://www.earthwisegirls.co.uk/) entre otros. Es interesante notar que para algunas damas, usar este tipo de toalla no solo tiene una connotación ecológica, si no también espiritual, porque sienten que las mujeres deben sanar su relación con la menstruación, dejarla de ver como algo molesto en el mejor de los casos o sucio, en el peor.

Una de las cosas que tengo tiempo notando (y que en el pasado también hice) es que para muchos de la oposición, basta que la idea venga del gobierno o personas afectas al mismo, para que inmediatamente sea mala o risible. Para ejemplo un botón: los cultivos ologopónicos. Todavía puedo escuchar las carcajadas que salieron del bando opositor cuando el presidente difunto habló de este tipo de cultivos y que, admito, contó con mi voz. Imagínense pues mi sorpresa cuando, tiempo después, aquí en Inglaterra, estaba viendo un programa científico y reaparecieron los benditos cultivos, esta vez como una de las herramientas que pueden salvar al planeta, tanto de la hambruna como de la deforestación. En ciudades como Hong Kong hay edificios completos que son “granjas verticales” en donde se cultivan alimentos de esta manera y se está incentivando que la práctica se extienda a todas las grandes ciudades -así como cambiar plantas ornamentales de parques públicos por hortalizas (les suena familiar?)

Cierto, el gobierno actual ha sido de todo menos consecuente con este tipo de iniciativa y sabrá Dios que paso al final con los cultivos oligopónicos. Pero lo cierto es que hubo pensadores que encontraron en el gobierno actual a alguien dispuesto a escuchar este tipo de ideas. Por lo mismo, cuando en el extranjero leen que el gobierno venezolano apoyó este tipo de iniciativa (sin hacerle después el seguimiento periodístico a la historia) es fácil ver porque algunos ven a la gestión del presidente difunto como algo positivo.

Voy a cambiar el tema unos 180 grados ahora para contarles una historia y espero, que al final, todos los hilos sueltos de este articulo se junten y expresen el mensaje que quiero hacer llegar hoy. Cuando estaba en bachillerato, un día llegue tarde al liceo y me encontré con que no había nadie en mi salón. La profesora guía me dijo que la noche anterior había muerto la madre de una compañera y que todos mis amigos estaban en la funeraria, a una seis cuadras del liceo. Camino a la funeraria, una perrita callejera comenzó a seguirme. Al principio la cuestión me pareció gracioso y luego rara. Si caminaba por una isla, la perrita me seguía por la isla. Si me detenía, la perrita se detenía. Si caminaba rápido, la perrita caminaba rápido.

Una vez en la funeraria y después de la llantina y los rezos, me di cuenta que la perrita estaba ahí, parada frente a la puerta. Le comente lo ocurrido a uno de mis compañeros y este se mostró sorprendido, porque según, esa misma perrita lo había seguido hasta el liceo. Otros compañeros dijeron algo similar: que la perrita los había seguido parte del trayecto hacia la funeraria. Mientras hablábamos, el compañero de clase que faltaba llegó y la perrita, se levantó y se fue. El asunto nos pareció tan extraordinario, que llegamos a la conclusión que la perrita era la mama muerta de nuestra amiga, asegurándose de que todos sus compañeros estuvieran con ella en ese momento tan difícil. No voy a decir que hoy en día crea eso. Pero mientras lo creí, compartí varias veces la historia y todo el que la escuchó la aceptó como parte de ese realismo mágico venezolano, en donde cosas raras son un lugar común. Y ustedes ya van sospechando hacia donde voy con este cuento.

En el fondo, no hay mucha diferencia entre el cuento de la perrita y el pajarito -excepto que yo no me estoy lanzando para presidente y no tengo a medio país en mi contra. La pregunta que quiero dejar en el tapete es: si el candidato de la oposición hubiera pasado, por lo menos en su percepción, por una experiencia similar, sería similar la respuesta que la oposición ha dado? Si el Flaco en la cárcel, en un momento de depresión, hubiera visto fuera de la ventana y en eso una paloma hubiera volado y el hubiera visto en eso una señal, un símbolo de esperanza de que pronto estaría libre, tomaríamos hoy la anécdota como una buena excusa para mamar gallo o diríamos algo como “esa fue una señal Divina, para que supiera que no estaba solo.”?

La guachafita que se ha armado con el cuento del pajarito no es muy diferente a la que se armó con los cultivos oligopónicos o la que se armará con las toallas femeninas reusables. Y aunque son una gran fuente de inspiración para el humor criollo, en el fondo son muestras de intolerancia. Y en la práctica, son tiros que la oposición se está dando en el pie.

A nadie le gusta perder. A nadie le gusta que lo hagan sentir tonto. Brujas, oráculos, curas, mamás y abuelitos estan roncos de decir que la salida verdadera de este conflicto es la reconciliación. Cada pancarta con un pajarito, es una ventana que se le cierra a la reconciliación. Cada burla a las metidas de patas del presidente encargado, en una ventana cerrada  a la reconciliación. Cada persona pro-gobierno que contemple la posibilidad de ver que tiene que ofrecer la oposición y se encuentre con la constante burla y descalificación, probablemente encontrará todas sus sospechas confirmada y seguirá viendo al bando opositor como un grupo de personas que menosprecia al otro. Y se habrá perdido una preciosa oportunidad para la reconciliación.

Es por ello que quiero invitar a la reflexión y a la apertura verdadera hacia una reconciliación firme para el país posible que todos queremos. Escuchemos verdaderamente antes de juzgar -mejor aun, no juzguemos a priori sin tener mayor información.No tienes que usar la toalla reusable si no quieres. Pero no la descalifiques porque “es un invento de este gobierno.” Sacrifiquemos nuestra necesidad de humor y critica acerba al templo de la paz. Respetemos las diferencias de opiniones y criterios.  Y dediquemos lo que queda antes de las elecciones a hablar de planes, de soluciones, de proyectos, de toda la luz y esperanza que la causa que apoyamos tiene que ofrecer, en vez de malgastar energías en señalar lo que el adversario hizo o dejó de hacer.